- La propuesta, elaborada en conjunto con los gremios locales, fue entregada al Presidente de la
República en el marco de Expo FOREDE 2026, y plantea una mirada prospectiva sobre las
oportunidades para el despegue regional, conectando inversión, formación de talento y empleo. - Bajo el supuesto de una mejora de 10% en la productividad de sectores priorizados, el informe
estima aumentos equivalentes a 9,2% del PIB y 5,4% del empleo en la región de Atacama.
La Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) e INACAP presentaron una hoja de ruta para que
Atacama despliegue todo su potencial y transforme sus capacidades productivas en más inversión,
productividad y empleo formal. En un exhaustivo informe, se propone materializar la cartera existente,
fortalecer a las empresas y proveedores regionales, junto con preparar el talento necesario para las
oportunidades de la próxima década.
El trabajo contó con la activa participación de diversos gremios y empresas de la Región de Atacama, quienes
conocen directamente los motores productivos, las brechas y las condiciones necesarias para activar el
desarrollo regional. En la entrega de información, talleres y entrevistas, participaron la Corporación para el
Desarrollo de la Región de Atacama (CORPROA), la Cámara Chilena de la Construcción Atacama (CChC
Atacama), la Asociación de Productores y Exportadores Agrícolas del Valle de Copiapó (APECO), la Asociación
Gremial Minera de Pirquineros de Tierra Amarilla, la Asociación Minera de Copiapó (ASOMICO), la Asociación
Gremial de Micro, Pequeños y Medianos Empresarios de Vallenar (ASPYMEVALL), y la Asociación de Turismo
de Atacama (ATA), entre otros. También se sumó el aporte de actores locales clave del mundo púbico y
académico.
La presidenta de la CPC, Susana Jiménez, destacó las oportunidades que se abren para la región. “La demanda
mundial de minerales y energías limpias abre una oportunidad muy importante para Atacama. La región tiene
experiencia y capacidades para aprovecharla. El desafío es que ese potencial se traduzca en proyectos que
avancen, empresas locales que crezcan y más oportunidades de empleo formal para sus habitantes”.
El documento “Atacama: Motores productivos, inversión y talento para el desarrollo regional” pone a
disposición de autoridades, empresas y gremios una agenda para que una mayor proporción de los beneficios
de la inversión permanezca en la región. Su foco es concretar proyectos, ampliar la participación de
proveedores locales y conectar la formación con las necesidades productivas, con una mirada prospectiva para
la próxima década.
El rector de INACAP, Lucas Palacios, destacó la importancia de preparar a las personas para las oportunidades
productivas de la región. “Las instituciones educativas debemos trabajar estrechamente con las empresas, los
gremios y las autoridades, identificando las competencias que demandarán las actividades productivas y
generando oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida laboral. El rol formativo de las instituciones
de educación y de las empresas es clave para que las personas cuenten con las herramientas para participar de
su crecimiento y aprovechar las posibilidades que se abren en su región”.
La entrega al Presidente de la República se realizó en el marco de Expo FOREDE 2026 organizada por la
Corporación para el Desarrollo de la Región de Atacama (CORPROA). El informe forma parte de “Motores
Productivos Regionales”, iniciativa de la CPC e INACAP que busca identificar las capacidades de cada territorio
y proponer acciones para transformarlas en mayor productividad, crecimiento y nuevas oportunidades para las
personas.
La propuesta incorpora una mirada prospectiva que considera las tendencias globales y locales, los cambios
tecnológicos y productivos, y las posibilidades de acceso a nuevos mercados. Desde esa perspectiva, conecta
la base minera y el potencial energético de Atacama con oportunidades en servicios especializados, tecnologías
y actividades de mayor valor.
Inversión y productividad para generar más empleo
El estudio distingue tres trayectorias de desarrollo. La trayectoria Tendencial considera 76 proyectos por US$
17.417 millones, con cronograma de construcción definido o en ingeniería de detalle y con su tramitación
ambiental resuelta cuando corresponde. Declaran 27.451 puestos temporales de construcción. En operación,
el modelo estima un efecto equivalente a 11.001 puestos en la economía regional y un aumento de 9,6% del
PIB de Atacama.
La trayectoria de Activación incorpora otros 80 proyectos en tramitación y alcanza 156 iniciativas por US$
40.887 millones. Los puestos declarados durante la construcción suman 56.215 y el efecto modelado en
operación equivale a 23.971 puestos en la economía regional y a 25,6% de su PIB. Son órdenes de magnitud de
largo plazo, condicionados a la materialización de los proyectos. Los empleos de construcción y los puestos
equivalentes corresponden a medidas distintas y no deben sumarse; estos últimos no representan
necesariamente nuevos empleos netos.
La trayectoria de Despegue explora el fortalecimiento de la productividad y la formación de una nueva cartera
de actividades de mayor valor. Bajo el supuesto de una mejora simultánea de 10% en la productividad de
sectores priorizados, la simulación estima aumentos equivalentes a 9,2% del PIB regional y 5,4% del empleo,
con alrededor de 7.800 puestos de trabajo adicionales, que se suman a los 35.000 de las trayectorias anteriores.
Principales motores para agregar valor y abrir mercados
La propuesta identifica como motores centrales la minería del cobre y del hierro y la energía renovable. En
minería, plantea ampliar el procesamiento local y fortalecer proveedores en mantenimiento, ingeniería,
tecnología y servicios especializados. En energía, propone resolver restricciones de transmisión y
almacenamiento y vincular la nueva capacidad con electrificación y actividades intensivas en energía limpia.
También identifica oportunidades en servicios industriales y proveedores tecnológicos; minerales críticos,
subproductos mineros y relaves; desalación; comercio y logística vinculados al corredor bioceánico;
agroindustria de los valles de Copiapó y Huasco; y turismo científico, astronómico y de naturaleza. Su desarrollo
requiere resiliencia hídrica, vivienda y servicios sociales para atraer y retener trabajadores, junto con formación
de talento. Las oportunidades más incipientes deben acreditar demanda y viabilidad antes de convertirse en
proyectos.
Seguimiento regional y continuidad en el país
Para coordinar y dar seguimiento a la agenda de desarrollo de Atacama, el informe propone al Consejo
Productivo Regional de CPC-INACAP como espacio de articulación entre actores públicos, privados, gremiales,
empresariales y formativos. El seguimiento distinguirá la materialización de proyectos maduros, la resolución
de obstáculos de la cartera y la preparación de nuevas iniciativas con foco en la próxima década.
Motores Productivos Regionales da continuidad al trabajo de Gremios x Chile, impulsado por la CPC y sus ramas,
que recorrió las 16 regiones y escuchó a más de mil representantes de gremios y empresas, los últimos cuatro
años. En esta etapa, CPC e INACAP conectan el conocimiento del sector productivo con las capacidades de
formación y la vinculación regional, con visión de futuro.
Tras Atacama, se presentarán los informes de Aysén y luego Coquimbo. Durante 2027, la iniciativa se replicará
en todas las regiones del país para construir, junto a los gremios y actores locales, hojas de ruta que conecten
sus capacidades con las oportunidades globales y locales, e impulsen la productividad, la inversión y el empleo
formal.