La segunda vida del tomate: tecnología chilena transforma residuosagroindustriales en nuevos ingredientes de alto valor

La iniciativa, apoyada por Innova Región de Corfo, busca convertir la tomasa —biomasa
generada durante la producción de pulpa y pasta de tomate— en licopeno, aceite de
semilla y fibra de tomate, mediante un proceso sin solventes químicos y a baja
temperatura.


Lo que hoy constituye principalmente un residuo para la industria procesadora de tomate
podría transformarse en una nueva fuente de ingredientes para alimentos, productos
nutracéuticos y cosméticos. Esa es la apuesta de Biodryngtech SpA, empresa que
desarrolla una biorrefinería modular para valorizar esta biomasa y avanzar hacia un
modelo basado en economía circular y generación de valor.
La iniciativa cuenta con el apoyo de Innova Región de Corfo Metropolitana y sus plantas
de proceso están ubicadas en la Región de O’Higgins. El proyecto incorpora la tecnología
BDT, desarrollada por Biodryngtech, que combina extracción asistida por cavitación
celular y secado a baja temperatura —igual o inferior a 45 °C— para recuperar distintos
componentes de interés.
La propuesta se diferencia, además, por no utilizar solventes químicos ni aditivos, lo que
abre oportunidades para desarrollar ingredientes alineados con las tendencias de
productos clean-label y formulaciones más sustentables.
Una industria que también genera una oportunidad
El potencial de esta tecnología está ligado al tamaño de la industria del tomate en Chile.
O’Higgins y Maule concentran una parte importante de la producción nacional de tomate
industrial, generando volúmenes relevantes de biomasa durante su procesamiento.
En 2024, Chile produjo cerca de 1,15 millones de toneladas de tomate y el cultivo alcanzó
las 7.131 hectáreas en la temporada 2024/25. Ese mismo año, el tomate fue la principal
hortaliza exportada por Chile, con US$288,3 millones, de los cuales aproximadamente el
95,9% correspondió a pasta de tomate.
“En O’Higgins tenemos una importante actividad agroindustrial y, al mismo tiempo,
grandes desafíos en materia de sostenibilidad y valorización de residuos. Iniciativas como
la que desarrolla Biodryngtech demuestran que es posible transformar un residuo de la
industria del tomate en nuevos productos de mayor valor, incorporando innovación y
tecnología al territorio”, señaló el director Regional de Corfo O’Higgins, Andrés Mejía.
Una misma biomasa, múltiples mercados
El concepto de biorrefinería está en el centro de la propuesta: en lugar de considerar la
tomasa como un residuo único, la tecnología busca separar y recuperar sus distintos
componentes, permitiendo que una misma materia prima pueda dar origen a ingredientes
destinados a diversos mercados.

El proyecto apunta así a generar una plataforma tecnológica con aplicaciones potenciales
en las industrias alimentaria, nutracéutica y cosmética, aumentando el valor económico de
una materia prima actualmente subutilizada.
Para el subdirector de Corfo Metropolitano, Ben-Hur Leyton, la iniciativa representa el
espíritu de Innova Región: “impulsar soluciones innovadoras que respondan a desafíos
concretos de los territorios y que, al mismo tiempo, tengan potencial de escalamiento y
llegada a nuevos mercados”.
Innovación que conecta regiones
Aunque el proyecto es apoyado por Corfo Metropolitano, las plantas de proceso de
Biodryngtech se encuentran en O’Higgins, conectando capacidades tecnológicas,
financiamiento para la innovación y las necesidades de uno de los principales territorios
agroindustriales del país.
La visita de Andrés Mejía y Ben-Hur Leyton permitió conocer en terreno los avances de la
iniciativa y reforzar la articulación entre ambas regiones.
Más que desarrollar una nueva tecnología para procesar residuos, Biodryngtech busca
cambiar la forma en que se entiende la biomasa agroindustrial: aquello que queda al final
de una cadena productiva puede convertirse en el punto de partida de otra.
Así, la tomasa deja de ser solamente un residuo de la industria del tomate para
convertirse en una materia prima con potencial para generar nuevos ingredientes de alto
valor, conectando innovación, sostenibilidad y nuevas oportunidades de negocio para la
agroindustria chilena.

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